Uno de los lugares fuera de donde vivo que más he visitado y que por supesto más me ha impresionado, y evidentemente uno de los que más cariño tengo. Recuerdo la primera vez que fui, sali de la estación de tren y de repente en vez de calle había agua y en vez de coches barcos, supongo que esto sólo nos pasa a los que no tenemos mar.
Aunque pueda parecer retocada la verdad,pero no lo está, esta foto la tire con una cámara analogica, el color se debe a que use película de diapositiva y revele como una negativa, lo que se llama un cruzado. Mi madre entrando en la Biennale di Venecia.
Lo interesante de la fotografia analógica es que el fotógrafo nunca sabe que foto va a salr, puede intuirla a base de experiencia, pero no puede saber que se impresionará en el negativo. Esta es una de esas fotos.

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